Empresario español que triunfa con los renovables en Japón

Los desastres naturales traen consecuencias terribles e inesperadas, pero a pesar de eso pueden traer oportunidades positivas. Este es el caso del empresario español Ignacio Blanco, que estaba a punto de rendirse y buscar otras oportunidades de emprendimiento en Latinoamérica para ampliar su negocio de energía renovable.

Anteriormente había logrado ser uno de los primeros, en las instalaciones de energías renovables para el autoconsumo en su provincia de Palencia, colocando sistemas de energía solar fotovoltaica y térmica en las zonas no electrificadas. Este negocio le aumento a tal punto que en 2 años ya tenía 50 franquicias y llevar a cabo excelentes proyectos eólicos y fotovoltaicos, lo que le permitió a España ser la mejor en energías limpias a nivel mundial.

Luego de esta buena experiencia, estalló una crisis inmobiliaria, que lo obligo a vender la mayoría de sus franquicias a la empresa bilbaína Inbisa, quedándose con tan solo tres franquicias para seguir con el mercado y con miras a otros mercados.

Con la crisis que le había afectado su empresa y los dislates regulatorios de la energía fotovoltaica, los negocios ya no eran rentables, por lo tanto, comenzó a buscar posibilidades en otros países como Francia, Reino Unido, Bulgaria, Marruecos en Chile de América Latina, sin embargo, no fue su mejor momento.

Su inversión con las renovables en Japón

Cuando sucedió el accidente nuclear de Fukushima en el año 2011, por causa del terremoto y tsunami de Japón, lo que le dio la oportunidad de levantar su empresa de nuevo, sin embargo, el desastre provocó un giro de 180° en la política energética del gobierno de este país que apostó por estas renovables.

Esta era una gran oportunidad, ya que el modelo de subastas renovables y la prima de producción de Japón, era igual a la de España, que ya se tenía conocimiento y experiencia. En ese momento Ignacio Blanco, solo contaba con 400.000 euros, pero no lo detuvo y emprendió su viaje para conocer al empresario Kenta Kagikawa que estaba dedicado a la instalación de paneles solares en tejados.

Al conocerlo, llegaron a un acuerdo de 50% y se dedicaron a buscar terrenos donde pudieran desarrollar parques. Esto le ayudo a desplegar de nuevo su empresa, a pesar de que se trataba de un país poco comprensivo con los extranjeros, incluso fue el país donde conoció a su esposa.

Después de arrancar con este proyecto, la empresa no ha dejado de crecer. Se logró colocar 1000 MW en Japón y se expandió en otros países asiáticos como Taiwán y Vietnam. Este empresario manifestó que, para lograr el oxígeno financiero en las operaciones, se requiere de diferentes fondos que son los que proporcionan la tecnología y de la presencia de destacados españoles, que son los fundadores en el área de las renovables, lo que de gran beneficio para su facturación.

El logro de cifras altas, le permiten volver al mercado español que se ha recuperado de forma considerable y a ambicionarse a nivel mundial, entrando en el mercado de Corea del Sur, Argentina, México, Colombia, Holanda, Francia y África. Cuanta con un personal completamente capacitado, entre japoneses y españoles, que para el son los más metódicos y analíticos, con la capacidad profesional de poder improvisar ante cualquier situación.

Hoy en día, tiene en mente asumir el reto de intentar entrar en países de mayor demanda, como lo son China y los Estados Unidos de Norte América y también piensa en ir adquiriendo el poder financiero que necesita para lograr ser el socio minoritario de todos los proyectos que promueve este empresario que comenzó iluminando pequeñas bodegas en su tierra natal de Palencia.

 

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