La agricultura sostenible y su relación con el mercado

Para entender la importancia de establecer una agricultura sostenible es necesario tener en claro ciertos conceptos. Solo de esta forma podremos tener una plena comprensión de los múltiples factores involucrados. Algunos de ellos están relacionados con la tecnología que se emplea en los cultivos, la forma de organización de los trabajadores involucrados y el estudio del suelo y los recursos naturales disponibles. Asimismo, es indispensable tomar en cuenta temas como la nutrición y la calidad de vida de las personas.

 

Todo lo antes mencionado está incluido en lo que se conoce como “sustentabilidad”, que abarca aspectos sociales, económicos y medioambientales para un correcto desarrollo de la sociedad. De este modo, empresas como Grupo Lucas constantemente están estableciendo medidas e incorporando nuevos proyectos según esta visión.

Es importante tomar en cuenta que, en diferentes países, el mismo mercado provee de facilidades e incentivos a los agricultores y empresas dedicadas a este sector. Esto a su vez está asociado al consumo urbano. En ambos casos, se presenta una clara repercusión en las tecnologías que son utilizadas, exigiendo una constante mejora y la incorporación de proyectos orientados según criterios innovadores.

 

Así se revela la importancia de que los consumidores tomen decisiones responsables, pues su estilo de vida y hábitos de consumo no solo tendrán una influencia en la realidad de su entorno, sino que a mediano y largo plazo terminarán influyendo en las futuras generaciones. Debe existir una interacción con las empresas agroalimentarias, exigiendo el uso de productos fitosanitarios ecológicos y técnicas de cultivo que no ejerzan un impacto negativo en el medioambiente.

 

Según el director de Grupo Lucas uno de los mayores problemas que se presenta está profundamente relacionado con las tecnologías industriales que son empleadas. Esto se debe a que en diferentes partes del mundo se busca incrementar la productividad de una manera inadecuada, sobreexplotando los recursos naturales y no brindando buenas condiciones de trabajo a los agricultores.

 

Aunque existen diferentes organismos internacionales que plantean proyectos y planes para una agricultura sostenible, es necesario que cada país no solo priorice el desarrollo económico, sino que trabaje en función de aspectos ambientales y sociales. Algunos ejemplos bastantes alarmantes son el uso de productos químicos, los cuales suelen ser utilizados para el control de plagas. Por reducir costos en el cultivo y la producción agrícola se genera un daño progresivo al medio ambiente, que con el pasar de años corre el peligro de hacerse irremediable.

Deja un comentario